Artículos, Blog

Fibromialgia

Por Dr. Jacobo Aguilar

Médico 

Es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor músculoesquelético generalizado, con una exagerada hipersensibilidad, alodinia e hiperalgesia, en múltiples áreas corporales y puntos predefinidos, tender points, sin alteraciones orgánicas demostrables. Se relaciona con una gran variedad de síntomas, principalmente, dolor generalizado, fatiga persistente, y sueño no reparador.

Epidemiología

Afecta a las mujeres 10 veces más que a los hombres, y se cree que la padecen cerca del 8 a 10 por ciento de la población, aunque se sabe con certeza que el diagnóstico pasa largo tiempo sin establecerse debido a lo complejo de los síntomas y a los pocos datos positivos en exámenes realizados.

Origen del padecimiento

La principal causa, es la sensibilización central, que se define como una respuesta dolorosa aumentada a la estimulación en el sistema nervioso central.

Esta condición es similar a la que se presenta en otras enfermedades caracterizadas por dolor crónico como síndrome de intestino irritable, cefaleas o dolores de cabeza tensionales, síndrome de las piernas inquietas y trastorno por estrés postraumático, entre otros. De tal forma que se ha venido aceptando el término de síndrome de sensibilización del sistema nervioso central.

Síntomas más frecuentes

Criterios para el diagnóstico

La obesidad predispone  a la diabetes tipo 2, hipertensión resistencia a la insulina, apnea del sueño, arteriosclerosis, artrosis en articulaciones sobre todo en rodillas, y puede tener consecuencias graves , incapacitantes.

Tratamiento

  • Integral, multidisciplinario. 
  • terapia cognitivo conductual, holística.
  • Nutrición, dieta sin gluten.
  • Biomoléculas, biorreguladoras del sistema nervioso central como polifenoles, entre ellos Limtox. 
  • Biomoléculas relacionadas con inflamación crónica de bajo grado como Flandol.
  • Marcada empatía, apoyo y comprensión del proceso de enfermedad, ambos, equipo humano profesional, paciente y familia.
  • Que duela pero que no paralice.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *